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Seguramente te has planteado más de una vez viajar por tu cuenta, sola. Has visto fotos en las redes sociales de mujeres que recorren Europa o América solas, de mujeres que viven en países remotos… y piensas “yo quiero hacer eso”, “ese es mi sueño”… pero al final se queda en eso, un sueño, porque no te crees capaz de viajar sola.

También puede haberte pasado que tengas planeado un viaje con una amiga, un pariente, tu hija, tu hermano… y que a última hora se haya echado atrás. ¡Ahí tienes tu oportunidad para viajar sola! Pero al final anulas el viaje porque te da miedo.

¿Por qué no viajar sola?¿Cuáles son tus temores?

Te aseguro que la mayoría de los temores que te pones como barrera para no viajar sola son infundados o inculcados.

1. VIAJAR SOLA ES PELIGROSO

Vamos a ver, si nos ponemos a eso, vivir es peligroso. Nadie sabe lo que nos depara la vida y sin embargo no vivimos atemorizadas todo el tiempo.

Puede que te resbales en la bañera y se acabe tu viaje vital, o que tengas un accidente con el coche, o que tengas un ataque de corazón, o que te asalten, o que enfermes… y sin embargo no te pasas el día pensando en ello ¿verdad?

Lo que pasa es que creamos a nuestro entorno un “nido” en el que nos sentimos seguras, nos rodeamos de cosas y personas familiares en quienes confiamos, y eso nos hace sentir protegidas. Es una falsa sensación. Y lo sabes. ¿Quién se podía imaginar lo que estamos viviendo con el coronavirus, por poner un ejemplo cercano?.

Y la cosa se agrava cuando eres mujer. En nuestra cultura latina las mujeres siguen siendo débiles, siguen necesitando a un hombre que las proteja, no deben ir por ahí solas. Nos educan así, y es difícil romper las limitaciones que nos imponen o nos imponemos nosotras mismas.

¿Sabías que ahora mismo en el mundo hay más mujeres que hombres viajando solas? Sí, se puede. He encontrado muchísimas mujeres viajando solas, y la mayoría son de países nórdicos, Alemania, Holanda, Corea, Israel…poquísimas mujeres españolas, italianas y latinoamericanas. Es lo que te decía.

Pero aún así preguntas, buscas información y te dicen o lees que viajar sola es peligroso, que el año pasado murieron x mujeres “por viajar solas”  (muere más gente de gripe, de hambre, de pena pero eso no te lo dicen).

Nuestra cultura no nos quiere dejar ir, no nos quiere libres, porque si nos liberamos cambiaremos el mundo.

Te voy a contar una cosa: con la crisis del coronavirus hubo una serie de países que reaccionaron inmediatamente y pusieron medidas, en esos países la pandemia está controlada hace meses… y en el top ten de esos países, 6 están gobernados por mujeres.

Cuando hay una emergencia en casa ¿quién pone orden y soluciona el problema? ¿Y quién se bloquea, desaparece o se pierde en un mar de excusas? Las mujeres somos más resolutivas, tenemos más imaginación y somos más creativas.

 

Nos educan para que seamos productivas y reproductivas, no para ser felices.

Nos educan para amar y cuidar a otras personas, no a nosotras mismas.

Eres mucho más que lo que te han hecho creer, de verdad. Y cuando viajas sola te sorprendes descubriendo habilidades y capacidades que no sabías que tenías, te das cuenta de que no necesitas a nadie, y eso te hace crecer como persona.

He viajado mucho sola, por Latinoamérica, Asia, Europa, Nueva Zelanda, y ahora estoy descubriendo África, y nunca me ha pasado nada que no me haya pasado en casa. Claro que hay gente que te quiere estafar, listillos, situaciones arriesgadas… pero a los listillos aprendes a evitarlos y aprendes a solucionar problemas sobre la marcha, a improvisar, estás más despierta que nunca y las ves venir.

Resumiendo: viajar sola es tan peligroso como cruzar tu calle, y no por eso te quedas encerrada en casa. Utiliza tu sentido común, contrata un buen seguro de viajes y ¡el mundo es tuyo!

 

 

2. NO ME GUSTA ESTAR SOLA, NO QUIERO ANDAR SOLA POR AHÍ

 

¡No tienes por qué! Viajar sola no quiere decir estar siempre sola, conocerás gente y compartirás viaje, nunca te sentirás sola!

Te lo digo por experiencia, he viajado meses “sola” y siempre estaba con gente, a veces hasta desaparecía un par de días porque quería un poco de tiempo para mí…

Una de las mejores cosas que tiene viajar sola es que te abres al mundo. Somos seres sociales o sea que no te queda otra que aprender a compartir tiempo, aventuras y risas con gente “desconocida”. 

Al principio cuesta, desconfías de todo el mundo y no te atreves a entablar conversaciones de la nada…pero alguien se te acercará y se abrirá a ti, o tú confiarás en alguien que te tiende la mano… ¡y ya está!

Entrarás en un mundo nuevo, lleno de gente desconocida maravillosa, aprenderás a pedir ayuda y a dejarte ayudar, porque nuestra sociedad nos enseña que pedir ayuda es signo de debilidad, y eso no es cierto. Pedir ayuda es ser humano. 

En nuestra sociedad nos es más fácil ayudar a alguien que permitir que nos ayuden. ¿Cuántas veces has dicho “deja, yo ya puedo sola”?.

En un viaje de piel aprenderás que todos estamos conectados, que no podríamos vivir los unos sin los otros, que estamos para ayudarnos y compartir. Encontrarás gente maravillosa, que te ofrece todo lo que tiene con una sonrisa. 

Viajar sola me ha hecho volver a creer en las personas. He encontrado mucha gente buena en el camino, algunos de ellos son amigos incondicionales, a otros no los vuelves a ver pero siempre estarán en tu recuerdo.

Conocerás a gente realmente estimulante, que no conocerías en ninguna otra situación. Viajeros como tú o gente local. Hombres, mujeres y niños, familias, artistas, músicos, viajeros incansables, yogis, blogueros…

Te aseguro que sólo estarás sola cuando quieras estarlo.

3. LAS MUJERES NO ESTAMOS HECHAS PARA VIAJAR SOLAS

Sí, parece cosa del siglo pasado, pero aún hoy puedes oír comentarios de este tipo. A mí me lo han intentado hacer creer muchas veces, y ahora les digo que estoy hecha para esto y que ser mujer es sólo un detalle. Y es así.

Hace poco más de 100 años no estábamos hechas para votar, ni para trabajar y ser empresarias, ni para ser independientes, ni para un montón de cosas que hemos demostrado que no eran ciertas. 

No sólo eso sino que nos hemos convertido en “superheroínas”: además de tener éxito en la vida profesional, somos madres, hijas, esposas, estamos siempre estupendas y sonriendo… pero la procesión va por dentro.

No somos inútiles, tampoco somos superheroínas, somos humanas. Y queremos tener tiempo para mirar hacia dentro, para cuidar de nosotras mismas, para querernos.

Cuando viajas sola no eres la gran profesional, ni la madre, ni la hija, ni la esposa…eres tú, te vuelves a reencontrar contigo misma. No hay explicaciones, ni control, ni horarios, ni reproches…¡sólo tú y el mundo!.

Ya te lo he dicho antes, a la sociedad en que vivimos no le interesa que seamos libres, nos llenan de miedos irracionales para que nos quedemos medrando en nuestra zona de confort, viendo pasar los días, los meses, los años…

No lo olvides, ¡LAS MUJERES ESTAMOS HECHAS PARA LO QUE QUERAMOS!

El mayor “peligro” es que vas a descubrir quién eres y qué quieres de la vida, que no tienes que demostrar a nadie quién eres, sólo a ti misma. Descubrirás que la vida no es una competición, es un juego. ¡Y es muy divertido!

Y lo más probable es que te enganches a viajar sola, porque habrás descubierto que es terapéutico y curativo. 

La aventura es peligrosa y la rutina es mortal. ¿Qué eliges?

No dejes de viajar sola porque te pueden los miedos, yo te puedo ayudar.

Cuéntame tus inquietudes, tus miedos… los iremos desmenuzando uno por uno y te darás cuenta de que lo mejor es tomar acción y hacer lo que hacen esas mujeres que viajan solas en su autocaravana, o haciendo voluntariados, o simplemente recorriendo el mundo.

Puedes ser una de ellas, no lo dudes

«El camino más largo empieza por el primer paso» Lao Tse

¿ A qué esperas?

 

También puedes bajarte mi guía

“los tres miedos a viajar sola + 5 trucos para disfrutar de tu viaje de piel”

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