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Dicen que el recorrido en tren de Kandy a Ella (o viceversa) es el más bonito del mundo.

Y sí, es bonito, pero es muchas cosas más, sobre todo si viajas en tercera sin reserva.

Antes del viaje teníamos sentimientos encontrados sobre esta actividad, nos temíamos que fuera muy turística y masificada, pero la verdad es que lo disfrutamos mucho.

Peradeniya

Llegamos a Peradeniya con nuestro tuk tuk y nos alojamos en el Delight Reich Hotel, tiene buen precio, limpio y agradable, y tiene parquing cubierto para la Curry. Genial para una noche. Además el dueño, Índigo, nos ayudó a cambiar moneda a buen precio.

Pero a ver ¿no ibais a coger el tren de Kandy a Ella?

Sí, te lo cuento ahora. Habíamos leído antes de salir y también nos lo recomendaron in situ, que si queríamos viajar en el tren en 3a y sin asiento reservado, es mejor tomar el tren en la estación anterior a Kandy, Peradeniya. El tren se vacía y se vuelve a llenar en Kandy, y si tú ya estás dentro, puedes optar a asiento.

Por eso fuimos a Peradeniya, que es un pueblo pequeño y sin ningún atractivo. Eso creímos.

¿Y Curry?¿Qué pasa con vuestro tuk tuk?

Negociamos con Amila de Croostours que enviaría a alguien a recoger el tuk tuk en nuestro alojamiento de Peradeniya y lo llevaría a la estación de Ella por 30€.

Pues eso, llegamos a Peradeniya, dejamos a Curry bien aparcada y nos fuimos al pueblo a comer algo. Comimos genial y nos prepararon el mejor (y único) Masala chai del viaje.

En ese pequeño restaurante familiar descubrimos el secreto de fumar en Sri Lanka. Y es que fuma mucha gente, pero no ves a nadie fumando en la calle. Está prohibido fumar en la calle y en sitios públicos. Este humilde restaurante tenía un patio y ahí estaba fumando medio pueblo.

Teníamos la tarde libre, la idea era dormir en Peradeniya y tomar el tren a Ella de las 8:45.

Y resulta que en Peradeniya hay un inmenso jardín botánico, la verdad es que no teníamos ni idea, o sea que fué una grata sorpresa.

 

Nos pasamos la tarde en el jardín botánico de Peradeniya. Nos encantó. La entrada es un poco cara 2000lks, pero valió la pena.

Vimos árboles inmensos, monos acicalándose, miles de murciélagos de la fruta retirándose a sus árboles al atardecer ¡son enormes!.

Al final Peradeniya nos dió más de lo que esperábamos, pasamos un día muy agradable.

Nos fuimos al hotel con algo de fruta e Indigo nos preparó unos sandwiches, cenamos algo y a dormir.

Nos levantamos temprano, tomamos un desayuno decepcionante (el único fallo del alojamiento) y nos fuimos a la estación andando.

Llevamos sólo las mochilas pequeñas, las grandes se quedaron en el tuk tuk.

Dejamos las llaves de Curry y su documentación en la recepción y el depósito lleno.

La estación de Peradeniya es una “Junction”, donde se unen dos líneas que van en distintas direcciones. Es una estación pequeña con un punto colonial británico, como la mayoría.

El ferrocarril lo llevaron por primera vez los ingleses en 1864 con el objetivo de transportar el café y después té desde las regiones montañosas alrededor de Kandy hacia el puerto de Colombo. Aunque no cubre toda la isla es bastante extenso y útil.

Aunque el tramo Kandy – Ella es el más conocido, no es el único tren en Sri Lanka. Ahora que he recorrido gran parte de la isla en tuk tuk, pienso que cuando vuelva recorreré el resto en tren y autobús.

El tren llegó puntual y nos subimos. Estaba hasta los topes. Habíamos sacado el billete en la estación, 3a sin reserva, la tarifa popular.

Distribución del tren

Te cuento cómo va la cosa. Hay 3 categorías:

1a. siempre con reserva previa. Tiene aire acondicionado. No se pueden abrir las puertas y las ventanas. El tramo Kandy – Ella cuesta 1500kls

2a. Con reserva previa. Hay con A/c o sin A/C. Lo divertido del tren es sentarse en la puerta y abrir las ventanas, recuerda que en los compartimentos con A/C no se puede abrir. Los vagones sin A/C tienen ventiladores y todo abierto y no pasas calor.

3a. Con reserva previa o sin reserva. Puedes reservar asiento un par de días antes o hacer como nosotras, sin reserva ni ná. Nos costó 170lkr a cada una ¡menos de 1€!

Es la clase en la que viaja la gente del país.¡Y la gracia de estos trenes es compartir el viaje con la gente de la zona y viajar como ellos!. 

Si vas en primera o segunda, será un recorrido confortable en tren con otros turistas y algún local que se pueda permitir el lujo.

Si vas en tercera sin reserva es una aventura.

Ya en el tren

Pues eso, nos subimos al tren y estaba hasta la bandera. ¡Suerte que no llevamos las mochilas grandes!. Buscamos unos centímetros libres y nos quedamos de pie donde pudimos.

Casi todo era gente local. Había algún turista, pero la mayoría estaban en los vagones de 1a y 2a.

El tren emprendió su lenta marcha. Cuando llegamos a la estación de Kandy hubo mucho movimiento. Y conseguimos sentarnos. En sitios separados, pero ya es algo. Conseguimos  asientos de ventana en el lado derecho del tren.

Al cabo de un rato el tren volvió a parar y ¡estábamos de nuevo en Peradeniya!. El tren pasa por todos los pueblos de las tierras altas, por todos. A veces vuelve atrás para pasar por otro pueblo, como es el caso. Total, que paramos 3 veces en Peradeniya.

Eso pasa continuamente, aparte de que el tren es de una sola vía y a veces tiene que parar para dejar paso al que viene en dirección contraria.

Por eso el tren tarda 7 horas en hacer un recorrido que por carretera te lleva 4 o 5 horas.

O sea que si piensas coger el tren Kandy – Ella es una buena oportunidad para disfrutar del momento y olvidarte del reloj. 

Además en nuestro caso, nos ahorramos un tramo de curvas por carreteras estrechas en las montañas y descansamos un poco del tuk tuk.

Al tren van subiendo vendedores de samosas, frutos secos, básicamente snacks y tentempiés. No es mala idea que lleves algo de comer. También puedes comprar agua embotellada y té.

El paisaje es espectacular, pero no sólo eso: hay grupos de chicos jóvenes cantando y tocando tambores, la gente habla, come, comparte, te pregunta… puedes ir hasta una de las puertas del vagón, que es el sitio más codiciado, y sentarte unos minutos con los pies fuera, sacar el cuerpo por la puerta y que te dé el aire. 

El tren va despacio, la velocidad punta es de 50km/h y nunca llega a eso, suele circular entre 30 y 40km/h, eso si no se queda parado un buen rato.

Eli se hizo amiga de un niñito y pasaron gran parte del viaje juntos. Yo hablé con gente local, con viajeros, compartimos experiencias, nos dimos consejos y nos reímos con grandes anécdotas.

Probamos comidas nuevas, hablamos mucho y la verdad es que yo lo disfruté y no se me hizo largo.

Si para ti un viaje en tren es ir del punto A al punto B en el menor tiempo posible, los trenes de Sri Lanka no son lo tuyo..

Los trenes de Sri Lanka, como los de la India, son un viaje en sí mismos, aprendes mucho, compartes y haces nuevos amigos. Con la calma.

Llegamos a Ella a sobre las 6 de la tarde. ¡Y allí, en la estación, estaba Curry con nuestras mochilas y el conductor, esperándonos!

Nos despedimos del conductor y nos montamos en nuestra Curry para ir a comer algo y buscar alojamiento.

 

¿Vale la pena el tren Kandy – Ella?

Si te gustan los trenes asiáticos, el “go with the flow” o viajas con niños, sin duda vale la pena.

A mí me encantó, el paisaje es bonito y el ambientillo que se crea tiene un punto mágico.

Creas lazos con gente a la que seguramente no volverás a ver, compartes experiencias y distintas visiones del mundo, aprendes y consigues información fresca de primera mano.

No tiene por qué ser este tren en concreto, la verdad es que me gusta viajar en tren, y los trenes asiáticos son un hervidero de vida, me encantan.

Te dejo aquí los dos posts anteriores a este sobre Sri Lanka:

Tres mujeres y un tuk tuk por Sri Lanka

Sri Lanka en Tuk tuk: Dambulla y Sigiriya

¡Te regalo esta guía  para que empieces a superar tus miedos y vueles libre!

«Guía minimalista: Los 3 miedos a viajar sola + 5 trucos para disfrutar de tu viaje de piel»

 

¡Sí, la quiero!